| Horrores Breves |
| escrito por Administrator | |
| lunes, 05 de febrero de 2007 | |
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Brevemente me horroricé, Porque no había nada de breve, En el Horror que imaginé. SQ En la navidad del 2004, conversaba con Arturo Accio, gran amigo, y excelso promotor de los nuevos artistas (Si no te mueves por ti mismo, él siempre estará dispuesto a darte una buena patada donde la luz no llega, para que te espabiles y busques como echar a andar tu proyecto) El invierno del 2004 fue frío en casi todo el hemisferio norte, y no fue la excepción en Guadalajara. Recuerdo que ese día en particular, el vino tinto era mejor opción que la cerveza. Y mi buen amigo sufría tratando de concluir con el Rib Eye que le habían servido. Arturo no es necesariamente un carnívoro, aunque sus poemas y cuentos siempre hablan de ellos. Arturo insistía sobre el mismo punto, -Tienes que presentar un libro corto, algo que la gente que no te conoce aún pueda adquirir fácilmente, y puedan leer en dos patadas. Así, luego podrás acercarle a este público tus obras más largas. Sería…como una probada de tu trabajo.- Historias cortas, algo difícil para mí, que sufro de diarrea literaria. Pero Arturo Accio es bastante terco cuando tiene un buen consejo, y yo demasiado necio como para continuar diciendo que no. Arturo insistió. Y de ahí nació en sí Horrores Breves. Un conjunto de historias cortas que acontecen en lugares como los que cualquiera de nosotros cruzamos día a día. Horrores Breves son, vaya la redundancia, horrores que esperan en la esquina, bajo el puente de un canal, a la orilla de una carretera nocturna, sobre la rama de un eucalipto enfermo, o inclusive en el aula de una universidad. En Horrores Breves encontrarán historias que llegaron a mí, en un destello de locura momentánea, pero que no fueron historias suficientemente largas para ser novelas. Espero que Horrores Breves les sea de su agrado, y que al concluirlos, deje en ustedes brevemente, el temor a manejar de noche en una desolada carretera, el temor a estar largas horas en un parque solitario, el temor de abordar un autobús semi vacío y semi oscuro, el temor de acudir con un hipnoterapeuta sin licencia, o el temor inclusive de ser padres de un bebé extraño. Solo espero, que el horror, sea breve. HISTORIAS NARRADAS EN HORRERES BREVES:
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